Dirigido a Usted Sr. Lector...

Estimado Sr. Lector, sea bienvenido a este pequeño reducto donde la fantasía, la literatura fantástica, inclusive la ciencia ficción aún persisten, negándose a desaparecer. Un lugar donde las letras usan la tecnología como su aliada, en Pro de evadir la apatía de los bomberos incendiarios de libros.
Saludos desde este bastión anclado en mi imaginación.



Six Feet Under





 


Help, I lost myself again
But I remember you
Don't come back, it won't end well
But I wish you'd tell me to
Our love is six feet under
I can't help but wonder
If our grave was watered by the rain
Would roses bloom?
Could roses bloom
Again?
 
Lyrics Billie Eillish 

The latest statement about love and war.



I used to be the bravest. Outlander even in my land, a sarcastic warrior, with so much pride and prejudice, always taking care about the ones I love. I do believe in magic, knowledge and forgiveness. I do want to keep looking forward and learning about the spirits and the live. Not everyone fight on the same way. I just can´t throw that away, it is always been my best part. 

I need someone who at least should be more valiant as me, a caring and understanding person. 

I will not surrender my principles anymore. I know the price and I willing to pay it. 
and yeah it is a war statement.
It is enough...Time to move on.

Disidencia.

– Cuentame, ¿qué es lo que ves?

–  Nada particular, la vida pasar...

 – Observa de nuevo.

El tono de su voz le dio a entender de que disponía del  tiempo suficiente como para esperar una respuesta. Su actitud le fastidió, era casi como si en su mundo existiera la calma. Probó una vez más.

– Hay cosas sucediendo, familias pasan, autos se mueven, interrupciones varias, semáforos, proyectos inconclusos, lo normal, lo cotidiano, solo lo típico, la vida en general… – Respondió sin mucha convicción, esta vez incluso algo incomoda. El tiempo transcurrió pausadamente, el mundo seguía su curso, el moviemiento estaba ahí, la vida pulsaba a su alrededor pululando disconforme...

 ¿Disconforme?

Cayó en cuenta de que algo le molestaba, algo en el escenario simplemente no terminaba de cuadrar. Se obligó observar nuevamente y vio lo mismo de siempre; La ciudad, la gente. Nada especial.  Siguieron caminando en silencio y entonces decantó. Las cosas fallaban, la gente tropezaba, cada vez que alguien hacia algo, otro “algo” pasaba y se lo impedía. El caos era lo único constante, todo lo demás tenía tope, todo tenía impedimento. Las personas se frustraban, corrían pero no avanzaban, casi todos se quedaban ahí.

–  Entonces, lo viste.

Entonces lo vió. Estaba de pie junto a cada cosa que fallaba, supervisando cada acto fallido. Tomó conciencia de que siempre había estado.  Cada vez que a alguien se le caía el lápiz de la mano, en cada acto aparentemente errado, cuando algo se movía, no cuadraba y fallaba. Él era el responsable. Estaba ahí, aquí y en todos lados. Casi podías verlo repetirse, estaba junto a todo y a todos. Notó su sorpresa ante el alcance sutil de sus catástrofes, lo cotidiano de su accionar, la obviedad de su existencia. Era en esencia tan solo un pobre cristiano. Nada realmente particular. Nadie realmente importante como para desconfiar y no bajar la guardia.

Quedó pasmada y él la miró.

–  Se llama el Gran Opositor. Recuerda quien es para cuando todo falle y nada resulte. Su trabajo es probar las voluntades de la gente, ser la excusa para que no se esfuercen, se duerman y se queden ahí. – Mientras lo escuchaba la ciudad empezó a ralentizarse, los bordes de su visión se tornaban difusos.  Cada vez le fue más dificil prestar atención, hasta el punto de no escuchar su voz.

Cuando despertó, la luz entraba a raudales a traves de las cortinas de su ventana. Apagó la alarma del reloj, se preparó para comenzar su rutina diaria.

– Créeme, es muy efectivo en su accionar. – Repitió a lo lejos el eco olvidado de una voz.

Balance


La encontré en el paradero esperándome.  Me había seguido cual cazador asechando a su presa. Sé que dudó sobre mí, lo vi en su mirada, en su gesto de curiosidad mezclado con odio al observarme. Tardé en reconocerla, aunque me tomo menos tiempo del que a ella le tomó reconocerme a mí.

Tuve miedo.

 – Jamás dejes a un animal herido. – Recordé haber oído decir.

No intercambiamos más de 10 palabras, pero dijo que volvería. Cuando se fue, evalué mis culpas.

 – A rey muerto rey puesto.  – Concluí.

Sin resentimientos...


No sé qué sucedió, ni pretendo explicarlo. Sólo sé que aún merodeas por aquí. 

Más de una vez, he vislumbrado tu silueta observarme desde el contorno de la puerta. He notado, el cómo te inmiscuyes en mis pensamientos, manifestándote como actos errados, irrumpiendo en medio de alguna frase, en lo que parece a simple vista un mero descuido. Excusable, al ser atribuible a una juventud disipada y a una imaginación febril. 

Me has hecho voltear desde el coche o al pasear por el centro, al vislumbrar tu figura observándome en el reflejo de más de alguna vitrina u espejo. He percibido el anticuado eco de tus pasos aún caminar por el hall. Hubo ocasiones en que incluso he oído el estrépito causado por alguna de tus risas, sin poder identificar ya, qué fue lo que te hizo reír en esa ocasión particular.  

Debo admitir que lo que me aterró fue tu olor. Esa particular mescla de cigarros, tabaco amargo y destilados. Irrumpió mágicamente en el entorno de lo que fue nuestro cuarto juntos, cual bomba imperceptible y certera. Dirigida solo para mí. Cual si quisieras castigarme por alguno de los muchos actos que he cometido en tu ausencia.  

He oído decir que no hay mejor historia de amor, que la de aquel que murió y no llego a buen término. Pero Amor, luego de que se te dio por desaparecido hace algunos años. ¿En serio no entendiste que era mejor dejarlo hasta ahí? Vamos, estamos sin resentimientos... En el fondo incluso desde tu improvisado sepulcro, deberías entender que nada de lo que pasó fue un error en nuestro ultimo encuentro.


Entrega

- ¿Y qué pasará el día que entregues todas las banderas blancas? Cuando eso suceda, ¿habrá valido la pena hundir todos aquellos barcos? ¿qué harás?... ¿Cañonear todas las alternativas y hundirte en las consecuencias?

- Recuérdamelo la próxima vez que escape por una ventana, en dirección a la playa para encontrarte ahí.

Disculpas.

Tuve que disculparme con mi hermana, durante la tarde de hoy. Estaba ocupada dejando a nuestro amigo el "Sr. Caracol infiltrado" en el pastito. Se enojó, porque me demoré en responderle a ella. Se me pasó el tiempo conversando con nuestro invitado, le expliqué que un pelo de gato, no lo camufla si anda suelto por el comedor. Creo que me entendió.

"Un dato anecdótico, a veces demasiado común de realidad"

"Un dato anecdótico, a veces demasiado común de realidad."

Igmora Dafir

Igmora Dafir


Runaways



Luego de 8 años,  La Torre ha regresado. Durante su ausencia, el tablero dio más de un giro, mucho más, que tan sólo alguna vuelta. Los nobles caballeros del Rey han caído y con ellos sus estandartes. El Reino ha sido dividido y su nación ha permanecido en silencio.

Sin embargo, La Torre, se resiste a perder la esperanza. Se rumorea en las tabernas que la heredera al trono, la joven a la cual en su juventud desacreditó, aún vive  y se encuentra en el exilio. Sabe que su amado Alfil la ha traicionado y esto, no ha hecho más que intensificar su tormento.  El despliegue imperial se ha desatado y es hora de tomar una decisión. 

Cuando has llegado a un punto de no retorno, donde lo único que puedes ver es; “el fin de la ruta” y tus pensamientos son “hasta aquí he llegado”. Es el mejor momento para tomar una decisión del estilo de es “ahora o nunca”.  

La Torre, decidió. Y así, es como dio inició la aventura de la "Desterrada princesa hechicera". También conocida como la "Princesa Bruja".


Ensoñaciones placebo


Se supone que no dolería.
Y en parte tuvo razón.
La bala solo entró,  rompió la piel y siguió de largo por el costado.
Demoró poco.
2 o 3 minutos.
A veces creo, que la vida puede ser mucho más lenta y dolorosa...

Cartas sin enviar, simplemente nunca llegaron al olvido.


Estimado Teniente Faldgan

Añoro su presencia y buena disposición, para debatir sobre temas, siempre tan irrisorios, rebuscados y banales que tan a menudo en su opinión, sólo eran justificables por mi persona. Aprovecho esta instancia para comentar los adelantos incurridos durante el último tiempo, en esta compleja búsqueda personal, siempre tan característica de mi ser. Por encontrar aquella estampa, capas de presentar tal grado de antagonismo sostenido, que sea capas de forzar mi retórica a cruzar límites aún más allá, de lo que a veces en la soledad de mi recamara, me atrevería a soñar.

Mi impresión es sencilla, me entristezco al evocar con frustración, el sentimiento de que a mi pesar, me embotello al carecer de desafíos. Veo como la vida se estanca en la desidia cotidiana, adentrándome un paso más en dirección al vacío que tanto temo. Comienzo a creer en la existencia de una teoría que me atormenta, la cual preferiría desechar con más que tan sólo justa razón. 

Sin embargo, no todo es desazón en este lado del continente. Me encuentro en una situación inmejorable desde la perspectiva económica, los cercanos, mis queridos e incluso aquellos contertulios de cuya presencia solimos disfrutar en más de alguna ocasión, gozan de tan buena salud como de buena situación.

No puedo decir que gozo de licencia para entristecerme. Desde mi ubicación observo con tranquilidad al mar, disfrutando su música entrar por la ventana. Conservo el acceso a la biblioteca que encargó a mi padre y a la cual, he aportado algunos otros tomos, a la espera de su retorno. Mis progresos en dibujos, son tan lastimeros como siempre, cosa que asumo a usted no le tomara por sorpresa. Lo que si me enorgullece son los avances en equitación, cada día me acerco más al manejo de “la técnica” de la cual hablamos tanto. Espero que, con algo de tiempo y con la consecuente autorización de mi tutor, podré asistir a la competencia estival, cada día me acerco más a la edad requerida para dicho ingreso.

Lo demás lo narrare en persona, a su regreso, es importante contarle sobre los nuevos acontecimientos, pero reservare el secreto hasta su retorno.

Se despide con toda devoción y afecto.

Miss Evolet Le Fair.
Primavera de 1870.

En edición, Probando la mano "en desarrollo".


El hombre volteó a observarla, inspeccionándola lentamente. Tras un momento, de rígida tensión en su mandíbula, empezó a hablar en un tono que emulaba tranquilidad.

¿Sabes Ilara Deik Ilaji? Siempre supe que desde lo alto de este balcón, las estrellas lucirían incluso aún más hermosas - sonrío -  Lo único que lamento, es no haber tenido el coraje de escabullirme hasta aquí antes de todo esto, para disfrutarlas contigo.

La joven se encontraba sumergida en un silencio pétreo. Tuvo la certeza de que incluso hasta ese momento, nunca había prestado realmente atención a lo hermoso que era el cielo, ni siquiera en las despejadas noches de invierno en el desierto. El suave murmullo de un batir de alas acercándose, la devolvió de su ensoñación. Apretó con delicadeza entre sus dedos una pequeña botellita incrustada en joyas, que se encontraba oculta en uno de sus bolsillos. Solo entonces, desvío su atención de la pálida figura, que se desdibujaba lentamente al costado de su hombro.  

Vete – Fue la única palabra que consiguió articular. Se sintió estremecer de ansiedad, noto como algo similar a una ráfaga de electricidad recorría sus poros, deseo gritar, quiso ser egoísta, anhelaba tener tiempo para decirle montones, no, millones de otras cosas pero tras un duro esfuerzo ningún otro sonido salio de sus labios. Lo observo palidecer al escucharla, al verlo abrir la boca albergo la esperanza de que él refutaría sus palabras, paso un instante y luego otro, pero nada paso. Finalmente tras un momento de silencio, el hombre llevo una de sus manos al rostro y estrecho su corta barba entre los dedos, en un ademán de perplejidad.

Finalmente inclino levemente su cabeza, la miro fijamente y dijo – Que así sea. Ilara se cumplirá tu voluntad – Era fácil advertir el odio en sus ojos.  Fue en ese momento, que se escucho el  primer disparo, seguido de una explosión.
 
Lo demás ocurrió muy rápido, mientras el hombre reaccionaba al estruendo, con una agilidad comparable a un felino y se arrojaba al suelo arrastrándola con él. Ilara luchó por voltearse hacia el interior de su recamara. Se supone que no había nadie ahí, ¿oh si? – Pensó - ¡Maldición! No lo recuerdo. Tras un esfuerzo, logro zafarse de él. Levantándose desde el suelo, sin prestar atención a sus protestas, hecho a correr, siempre encorvada en dirección a su alcoba. Las sirenas de alarma sonaban cada vez con mayor intensidad desde el interior de palacio, estaba segura que los guardias estarían en posición defensiva muy pronto. Sabia que Oscar estaría cerca, había sentido el batir de sus alas. Era imposible que estuviera muy lejos de Faldgan, incluso contra la voluntad de este último. Su especie era universalmente conocida por sus cualidades de  inigualable lealtad, amena inteligencia, una gran fuerza y destreza, pero también por su tozudez extrema. El problema radicaba en que se requeriría bastante más que tan solo una criatura mágica, por muy grande que esta fuera, para evadir una turba enardecida de soldados.  El momento es ahora, si existe el chance de cambiar todo lo que se ha perdido. Ahora es cuando. – pensó Ilara con desesperación. Mientras revolvía la segunda gaveta una voz familiar se inmiscuyo en sus pensamientos – 6 minutos Ilara. ¿Sabes que no se me permite inmiscuirme más en esto? La voz repercutió en su mente, cada vez más despacio, el tercer librero se encontraba volcado en su cama, cuando localizó el objeto de su búsqueda.

Lo sé, Desmark.

Encontró a Faldgan observando, desde el balcón, los sucesos que acontecían en la lejanía. Su mano se encontraba apoyada en la empuñadura de su espada, su cuerpo estaba tenso, siguiendo las detonaciones de la avanzada.  

Les Jours Tristes - Lyric


 
It's hard, hard not to sit on your hands
And bury your head in the sand
Hard not to make other plans
and claim that you've done all you can all along
And life must go on

It's hard, hard to stand up for what's right
And bring home the bacon each night
Hard not to break down and cry
When every idea that you've tried has been wrong
But you must go on

It's hard but you know it's worth the fight
'cause you know you've got the truth on your side
When the accusations fly, hold tight
Don't be afraid of what they'll say
Who cares what cowards think, anyway
They will understand one day, one day

It's hard, hard when you're here all alone
And everyone else has gone home
Harder to know right from wrong
When all objectivity's gone
And it's gone
But you still carry on

'cause you, you are the only one left
And you've got to clean up this mess
You know you'll end up like the rest
Bitter and twisted, unless
You stay strong and you carry on

It's hard but you know it's worth the fight
'cause you know you've got the truth on your side
When the accusations fly, hold tight
And don't be afraid of what they'll say
Who cares what cowards think, anyway
They will understand one day, one day.

Recorredor de mundos.


Podías sentirte estremecer al oír sus pasos, cada uno de aquellos pasos cargados de recuerdos, otrora sonrisas. Hoy polvo agregado a la silueta de un pasado una vez sombrío. Al  sumergirte en su mirada, sus ojos eran profundos, rebosaban de sabiduría / calma / tranquilidad. Encontrabas en ellos la inmunidad de quien vive en cada respiración, sin la preocupación latente en sus venas.

Aquellos “recorredores de mundos” vivían sus vidas inmersos al compás de la música de los errantes, caminan sobre el cielo observando con atención, participando ocacionalmente,  siempre impregnando su magia en cada acción alrededor, ocultos en el continuo del tiempo.


Editado, luego de ser recuperado de un antiguo flog, es de septiembre 2008 .

Irish Proverbs and The Magic Oak

Bíonn dha insint ar scéal agus dhá leagan déag ar amhrán. 


There are two versions of/two sides to every story & (at least) twelve versions of every song.

And this one is the star of my story, the only right side, is my side off course.