Dirigido a Usted Sr. Lector...

Estimado Sr. Lector, sea bienvenido a este pequeño reducto donde la fantasía, la literatura fantástica, inclusive la ciencia ficción aún persisten, negándose a desaparecer. Un lugar donde las letras usan la tecnología como su aliada, en Pro de evadir la apatía de los bomberos incendiarios de libros.
Saludos desde este bastión anclado en mi imaginación.



Los locos de bata


Doña Elita a sus 78 años preguntaba por su mamá, mientras que la señora de la cama de al lado gritaba que le cambiaran el pañal. Una tercera alimentaba en silencio a una cuarta que se encontraba inmovilizada en su cama.
 
Mientras afuera los locos de bata paseaban como si adentro no pasara nada.

Eloquence


Será mi imaginación o es verdad que un ave se asoma en mi ventana para despertarme cada mañana.
A veces pienso que sigue siendo un sueño.
Sonrío mientras despierto, conciente de que otra vez... Me percate de estar dormida.

Escrita 28-8-06
Editada 26-5-10

Fragmento de lo que alguna ves pudiera llegar a ser mas que un cuento pero que tampoco es realidad.

Otra vez volvió a negar lo que para ambos era innegable. Esa antigua sensación de confianza revivida más allá de los decenios recién pasados, esa química, mezclada de deseos, recuerdos, caricias. Cariños que  escasamente remplazamos por sonrisas austeras, en pálidas y extravagantes veladas.

Otra vez volvió a esquivar mi mirada. Como siempre que estaba en su presencia, que más que es eso, es una ausencia. Como siempre retornamos al punto, donde pretendemos negar lo innegable, a sonreírnos con cariño, que parece de ancianos, mirándonos como si fuéramos extraños.

Otra vez mi sensación y sensibilidad se ha vuelto extraña, volví a leer cuentos de hadas, y a retomar conversaciones con el gnomo que habita en mi ventana, mientras sonrío a la rosa blanca que hace años que dejo de estar ahí.

Lo único diferente en mi ceguera autoexigida, es que esta vez soñé contigo. Y te vi, al menos te reconocí, en esos extraños sueños donde conversamos como viejos amigos más que amantes, como dos antiguos camaradas compañeros de veladas. Vi que no eres el mismo, ni que estas ahí, vi que no eres quien creo que eres. Vi que lo que me gusta de él, es que se parece a ti.

Otra vez tengo la convicción, pero carezco de la certeza. O ¿es que carezco de la convicción pero tengo la certeza?. Hoy es luna llena, lo que implica que el duende estará más parlanchín, y que tal vez, la incorporea dama blanca que nos acompaña,asienta con algo más tangible que  una sutil sonrisa.

Volveré a conversar con ellos, en silencio... como siempre antes hice en secreto.

Simone Hedwing
Rescatada de entre mis cuadernos 4-1-2007

Una introducción a la vida de campeon.

Caracol tenía problemas de identidad. Pero dime quien no los tendría si tu apodo es “Campeón” en honor a William Wallace. Hace unos meses cuando la familia donde residía pinto la casa, un Maestro descuidado dejo caer accidentalmente pintura sobre su caparazón, este hecho tan sencillo para nosotros cambio su vida para siempre.

Dejo de ser solo un caracol más en ese patio ingente, descuidado, alocado y fue reconocido como igual, como otro miembro más de esa familia extraña. Era una residencia donde los gatos al desplazarse por los pasillos explotaban su derecho de ceda el paso. So riesgo de causar heridos, o tropiezos en los seres aledaños, quienes no escatimaban esfuerzos por evitarlos. Donde una vez un pollo, con severos trastornos de comportamiento se empecinaba en empollar una camada de gatitos de tan solo 3 semanas. Y en donde él ahora tenía un lugar, al cual podía llamar hogar.
SH